La Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) fue fundada oficialmente en el año 1904 como respuesta a la alta popularidad que el fútbol despertaba en algunos países de Europa. Los pocos países que la conformaban ya habían concebido la idea de realizar un torneo internacional en Suiza en 1906, pero finalmente ese proyecto no pudo consolidarse. Sería en los Juegos Olímpicos de Londres (1908) cuando el fútbol fue aceptado por el COI como un deporte olímpico, en esa oportunidad sería el combinado de deportistas amateurs del Reino Unido el que consiguiera ganar la medalla de oro.
Una vez finalizada la Primera Guerra Mundial, la década del '20 se caracterizaría por el dominio del combinado uruguayo, que consiguió ganar la medalla de oro en las Olimpiadas de París '24 y Amsterdam '28. En aquel año se decidiría finalmente en un congreso de la FIFA, la realización de un campeonato internacional 2 años después... La semilla ya estaba sembrada.
De Uruguay 1930 a Francia 1938 - Los inicios...
El francés Jules Rimet, en ese entonces Presidente de la FIFA, había decidido apoyar la realización del torneo en Uruguay con el fin de homenajear a los bicampeones olímpicos; pero esta situación originó que diversos países europeos también interesados en organizar el evento (Entre ellos Italia, Hungría y España) finalmente realizaran un boicot argumentando los altos costos de traslado de Europa a Sudamérica. Debido a este hecho se tuvo que reducir el número de países participantes de 16 a 13, de los cuales 7 eran países sudamericanos. En la final Uruguay confirmaría su gran momento futbolístico derrotando 4-2 a Argentina, convirtiéndose así en el primer Campeón del Mundo.

En 1934 sería Italia el país responsable de organizar la segunda edición de la Copa del Mundo, Uruguay decidió no acudir a la cita para defender su corona en represalia al boicot sufrido 4 años antes; sólo Argentina y Brasil acudieron como representantes sudamericanos en una edición marcada por la masiva participación de países europeos. Italia conseguiría vencer por 2-1 a Checoslovaquia en la final más polémica de la historia de las copas del mundo (Muchos piensan que Benito Mussolini había arreglado todo previamente para que Italia se consagre a como dé lugar).

La edición de 1938 (Disputada en Francia) coronó nuevamente a la selección italiana como la mejor del mundo y Vittorio Pozzo consiguió ser el primer y único entrenador (hasta la fecha) en ganar 2 campeonatos del mundo. En la final, Italia limpiaría la dudosa imagen que ofreció 4 años antes derrotando 4 a 2 a Hungría, teniendo como grandes figuras a su capitán Giuseppe Meazza y a Silvio Piola. Eran años en los que el Tercer Reich alemán empezaba a amenazar al mundo entero y la fiesta tendría que ser suspendida por 12 larguísimos años.
Brasil 1950 - La Tragedia se vistió de Verdeamarelho
Brasil había sido designado como el país organizador del Campeonato Mundial de 1942, lamentablemente la Segunda Guerra Mundial ocasionó que el torneo se suspenda de manera indefinida. Mientras duró la guerra más sangrienta de nuestra historia, Ottorino Barassi, en ese momento vicepresidente de la FIFA, tuvo la idea de esconder el trofeo en una caja de zapatos debajo de su cama, con el fin de evitar que cayera en manos del ejército alemán.
Ya finalizada la guerra, Brasil se había preparado para conseguir su primer Campeonato Mundial en 1950. El formato del torneo determinaba que el campeón se decidiría en una liguilla con los 4 mejores equipos del torneo (Brasil, España, Suecia y Uruguay). Brasil llegaba al último encuentro luego de humillar tanto a Suecia y España por 7-1 y 6-1 respectivamente, mientras que Uruguay había empatado a duras penas con España y había vencido a los nórdicos por 3-2. El empate entre Brasil y Uruguay coronaba automáticamente a los dueños de casa.
El 16 de julio de 1950 tendría que haber sido el día en que Brasil se consagre como el mejor del mundo frente a 200,000 personas que abarrotaron el estadio Maracaná, pero 11 guerreros uruguayos iban a tener otros planes. Tal era el favoritismo de Brasil que un dirigente uruguayo minutos antes del partido bajó al vestuario y les dijo a sus jugadores que estaba orgulloso y conforme con su participación, y que lo único que pedía es que hagan lo posible por no perder por más de 4 goles; pero Obdulio Varela, capitán uruguayo en esa Copa Mundial, estaba decidido a no entregar el título tan fácilmente. Momentos antes de salir al imponente escenario y con el griterío ensordecedor y desquiciante de todo el estadio, el mítico capitán sólo atinó a decirles a sus compañeros: "Los de afuera son de palo".
Friaça adelantó para Brasil arrancando el segundo tiempo y Juan Alberto Schiaffino empató para Uruguay en el transcurso del complemento. Faltaban menos de 15 minutos para el final y el empate era suficiente. A estas alturas Jules Rimet (Aún Presidente de la FIFA) empezaba a ensayar su discurso de felicitación a todo el pueblo brasileño, mientras que una excesiva parafernalia preparada con anticipación le anunciaría al mundo la llegada del nuevo campeón. Pero a 10 minutos del final todo cambió, Jules Rimet se sintió profundamente extrañado al no sentir el terrible alboroto y griterío del público presente en las tribunas, después le comunicaron que Alcides Ghiggia había marcado el 2-1 para Uruguay. Al final no hubo nada de lo que se preparó, no hubo discurso, no hubo himno brasileño, no hubieron fuegos artificiales, ni siquiera himno uruguayo. Rimet salió al campo de juego, buscó a Obdulio Varela, le entregó el trofeo en silencio y regresó al túnel por donde ingresó, toda la tragedia era coronada por 200,000 almas destrozadas que no pararon de llorar. Muchos brasileños optaron por el suicidio.
Suiza 1954 - El Milagro de Berna
La quinta edición de la Copa del Mundo será recordada por mostrar al mundo al primer campeón sin corona. La selección húngara liderada por el legendario Ferenc Puskas y avalada en los goles de Sandor Kocsis sencillamente destrozaba a cuanto rival se le cruzaba en el camino. Con un ataque demoledor y el favoritismo a cuestas se plantó en la final frente a la República Federal de Alemania. El dato curioso es que ya se habían cruzado en la fase de grupos y la victoria había sido para los magiares por un escandaloso 8-3.
La final parecía ser un calco del partido en primera fase, pues a los 8 minutos Hungría ya ganaba 2-0, pero aquel día el mundo se daría cuenta que para doblegar a los alemanes se necesitaba algo más que buen juego. A los 20 minutos el marcador ya estaba 2-2 y se mantuvo así hasta el minuto '84, cuando Helmut Rahn concretizaba el milagro y Alemania vencía 3-2 al equipo invencible, consiguiendo así su primera estrella.
Suecia 1958 - Un chiquillo llamado "Pelé"
Suecia albergaría en 1958 la sexta edición del Campeonato Mundial de Fútbol en medio de un profundo dolor por la muerte de Jules Rimet 2 años antes. Fue la primera edición que tuvo cobertura televisiva, y en ella se estableció un récord que hasta el día de hoy no ha podido ser superado: El francés Just Fontaine se consagró como el goleador del Campeonato al marcar 13 goles; hasta hoy nadie ha podido marcar más goles que Fontaine en una misma Copa del Mundo.
En la final, Brasil de la mano de jugadores como Didí, Zagallo, Djalma Santos, Garrincha y Pelé (Un muchacho de 17 años que empezó a forjar su leyenda de inmortal) venció a Suecia por un contundente 5-2. Aquel día Pelé marcaría 2 goles, y Brasil al fin consiguió alcanzar la gloria que el destino le arrebató tan cruelmente 8 años atrás.
Chile 1962 - Brasil obtiene el "Bi"
En Chile las cosas no empezaron de la mejor manera para el campeón defensor. Pelé se había lesionado después del segundo partido contra Checoslovaquia que se saldó con un empate sin goles. En uno de los encuentros más emotivos, Colombia consiguió igualar 4-4 frente a la Unión Soviética de Lev Yashin luego de ir perdiendo 4-1.
Chile fue otro de los equipos que junto con Brasil destacó en aquel Mundial, precisamente en semifinales brasileños y chilenos se enfrentaron por un pasaje a la final. Brasil se impondría 4-2 y ya en la final se volvió a encontrar con Checoslovaquia, pero en esta ocasión el campeón defensor se impondría por 3-1. De esta manera Brasil igualaba la línea de Uruguay e Italia con 2 Campeonatos Mundiales.
Inglaterra 1966 - La Revancha de los Inventores
La edición número 8 de las Copas del Mundo mostró, como 4 años atrás en Chile, que la consigna iba a ser parar a Pelé a cualquier precio y Brasil lo terminó pagando. Con solamente un triunfo frente a Bulgaria y dos derrotas consecutivas frente a Hungría y Portugal, la revelación del torneo, los actuales campeones tuvieron que hacer las maletas de retorno a Sudamérica mucho antes de lo esperado.
La República Popular Democrática de Corea había sorprendido en su grupo eliminando a Italia (1-0) y en cuartos de final venía vapuleando a Portugal por 3-0, hasta que apareció Eusebio, que marcaría 4 goles para consolidar la victoria portuguesa por 5-3 en lo que fue la más grande remontada en la historia de las Copas del Mundo. Sin embargo la gran actuación individual de "La Pantera de Mozambique" en aquel Mundial no evitó que Inglaterra los eliminara en semifinales (2-1).
La final disputada entre Inglaterra y la República Federal de Alemania en el estadio de Wembley sigue generando polémicas hasta el día de hoy. Los ingleses vencían por 2-1 hasta el minuto '89, momento en el que los alemanes emparejaron a 2 goles y forzaron milagrosamente el alargue. En el minuto '101 el inglés Geoff Hurst remató al pórtico alemán, la pelota se estrelló en el horizontal y picó justo en la línea de gol; después de un momento de duda el árbitro convalidaría el gol inglés a pesar de las protestas alemanas. Finalmente en el minuto '120 Hurst marcó el 4-2 definitivo y consiguió un récord personal: Ser el primer jugador en la historia en marcar 3 goles en una final de Copa del Mundo. La Reina Isabel II de Inglaterra entregaría la Copa Jules Rimet a Bobby Moore, capitán del seleccionado inglés.
Un dato curioso: Meses antes del inicio del torneo, el trofeo fue robado en una exhibición en el Salón Central de Westminster y fue encontrado envuelto con periódicos en un cesto de basura por un perro llamado "Pickles".
México 1970 - Pelé reclama su trono
El Mundial de 1970 mostró a uno de los mejores combinados brasileños de todos los tiempos. Los dirigidos por Mario Zagallo se mostraron intratables en cada uno de sus encuentros, destacando claramente Rivelino, Tostao, Gerson, Jairzinho, y por encima de todos Pelé. Jairzinho anotó en cada uno de los 7 encuentros disputados, pero fue Pelé el que reclamó el trono del Rey.
En cuartos de final Brasil había vencido por 4-2 a Perú, que 1 año antes había dejado a Argentina sin Mundial. En semifinales el 3-1 frente a Uruguay depositaba al equipo de Zagallo nuevamente en una final de Copa del Mundo. Su rival salió de uno de los partidos más memorables de la historia: Italia vencía 4-3 a la Alemania de Franz Beckenbauer, que jugó con el hombro dislocado gran parte del partido, luego de un dramático alargue.
La final nunca tuvo equilibrio: Finalmente Brasil se consagraría como el más ganador en la historia al vencer 4-1, para remarcar el estupendo gol de Carlos Alberto. De esta forma Brasil se llevaría para siempre la Copa Jules Rimet, pues en 1930 se estableció que el país que ganara el Campeonato Mundial 3 veces tendría el derecho de adjudicarse el trofeo original a perpetuidad. Sin embargo, en 1983 la Copa fue nuevamente robada, esta vez de la Sede de la Confederación Brasileña de Fútbol.
Para desgracia de los brasileños la Copa original nunca más fue recuperada. Se presume que fue fundida y 4 hombres fueron juzgados por el crimen. En la actualidad una réplica permanece en la CBF.
Alemania 1974 - La revolución del fútbol total
Para la edición de 1974 un nuevo trofeo estaba en juego, esta vez con la denominación de Copa FIFA. Sería la segunda vez en la historia que el mundo vería un campeón sin corona. "La Naranja Mecánica" de Rinus Michels y liderada en el campo por el genial y versátil Johan Cruyff no tenía rivales dentro del campo, pues dio cuenta claramente de Uruguay y Argentina antes de aniquilar a Brasil, el campeón defensor, que terminaría sucumbiendo ante los naranjas (2-0). Algún periodista definió al juego de Holanda como "La desorganización organizada".
En primera ronda se produjo un hecho bastante curioso, pues se enfrentarían por primera y única vez en Mundiales la Alemania Federal y la Alemania Democrática; finalmente la Alemania Democrática vencería por 1-0. Sin embargo sería Alemania Federal la selección que llegaría al partido final contra los "oranje".
Veinte años después de "El Milagro de Berna" Alemania Federal tenía la oportunidad de consagrarse en casa, sin embargo al minuto de iniciado el partido, el equipo holandés ya estaba arriba en el marcador gracias a una estupenda corrida de Johan Cruyff que terminó en una falta sobre él en área alemana y un penal transformado por Johan Neeskens; las cosas empezaban mal para Alemania, pues aún no había tocado el balón y ya se encontraba con el marcador en contra.
Con una mejora paulatina en su juego, Alemania consiguió remontar el gol holandés con los goles de Paul Breitner (También de penal) y de su goleador Gerd Müller, que consiguió su gol Nº 14 en las Copas del Mundo (10 goles en México '70 y 4 en Alemania '74), hecho que lo convirtió en el máximo goleador de la historia de los Mundiales, récord que permaneció imbatible hasta el año 2006.
Holanda intentó por todas las vías conseguir un empate que le hubiera permitido jugar el alargue, sin embargo se estrelló una y otra vez contra aquella muralla azul que cuidaba el arco alemán llamada Sepp Maier. El empate nunca llegó y Franz Beckenbauer se convirtió en el primer capitán en levantar el nuevo trofeo.
Argentina 1978 - La final de los papelitos
Argentina albergaba una nueva edición del Campeonato Mundial de Fútbol en 1978 y se plantaría en la final 48 años después de su derrota ante Uruguay en 1930. Antes tuvo que superar a Perú (6-0), que hasta ese momento había sido la revelación del Campeonato al vencer a Escocia e Irán y empatar sin goles frente a Holanda, el último finalista. El mediocampo peruano, conformado por Velásquez, Cueto y Cubillas había sido considerado el mejor mediocampo de la primera fase, sin embargo en la segunda ronda de grupos el rendimiento del equipo peruano decayó notablemente.
Como nota curiosa, los goles Nº 999 y Nº 1001 en la historia de las Copas del Mundo fueron anotados por Téofilo Cubillas en el partido frente a Irán. El honor de marcar el gol Nº 1000 se lo llevó Rob Rensenbrink, quien marcó de penal a Escocia mientras Perú le ganaba a Irán en simultáneo.
Holanda volvió a plantarse en una final tan sólo 4 años después, en esta ocasión superaría a Italia (2-1) y a Alemania (2-2) en puntaje acumulado. La final frente a Argentina será recordada por los innumerables trozos de papelitos celestes y blancos que eran arrojados desde las tribunas del Estadio Monumental.
Mario Kempes abrió el marcador para Argentina y faltando 8 minutos para terminar, el gigante holandés Dick Nanninga marcó el 1-1. En la última jugada del tiempo regular, Rob Rensenbrink estrelló un remate en el parante del arco argentino; ese remate pudo ser la consagración de Holanda. El tiempo suplementario tuvo que definir al campeón una vez más, y a los '105 minutos, Mario Kempes marcaría lo que personalmente considero como
"El gol más testicular en la historia de los Mundiales". Simplificando, el gol con más corazón, garra y huevos que yo haya visto en mi vida. Kempes descontó a dos defensas antes de encarar al portero Jongbloed y luego anticiparse con su botín a otros dos jugadores holandeses que llegaban desesperados al cruce. Once minutos después Daniel Bertoni marcaría el 3-1 definitivo y Argentina al fin pudo coronarse como Campeón del Mundo.
España 1982 - Italia, contra todo pronóstico, consigue el Tricampeonato
Para la edición de 1982 , la FIFA decidió aumentar el número de participantes de 16 a 24 equipos, y sería la selección italiana la que al final conseguiría llevarse la Copa Mundial. Los italianos no tuvieron un debut demasiado alentador, pues clasificó a segunda ronda obteniendo tres empates contra Polonia, Perú y Camerún. Incluso el legendario Helenio Herrera (Ganador de 2 Copas de Europa como entrenador del Inter de Milán en los '60) había dicho que el equipo italiano era un desastre y que no iba a llegar lejos en el Mundial.
En la segunda fase de grupos tuvo que cruzarse con Argentina (Campeón defensor) y con Brasil, equipo que hasta ese momento, por juego y resultados, era el favorito de todos para llevarse la Copa. Tanto Italia como Brasil vencieron a Argentina, y el pase a semifinales tuvo que definirse en uno de los partidos más recordados de la historia; finalmente Italia destrozaría los pronósticos y vencería a Brasil en un épico partido por 3-2, con 3 goles de Paolo Rossi. De esta manera los brasileños dirigidos por Telé Santana se convirtieron en otro campeón sin corona.
Mientras Italia se plantaba en la final venciendo a Polonia por 2-0 con otros 2 goles de Rossi, Alemania Federal y Francia se enfrentaron en Sevilla en lo que es sin dudas
"El Mejor Partido en la Historia de las Copas Mundiales". Después de igualar 1-1 en tiempo regular, Francia tomó una clara ventaja de 3-1 en el suplementario, pero Alemania apeló a su historia y consiguió milagrosamente empatar a 3 goles en menos de 6 minutos. Finalmente Alemania se impuso 5-4 en penales, pero el desgaste realizado les iba a pasar factura en la final.
El estadio Santiago Bernabéu fue testigo del enfrentamiento final entre italianos y alemanes. Luego de un penal desperdiciado por Antonio Cabrini, Italia se adelantó con el sexto gol consecutivo de Paolo Rossi en el Mundial, convirtiéndose en el máximo goleador del Campeonato. Marco Tardelli aumentaría para Italia (Su celebración es inolvidable) y Altobelli marcaría el 3-0 lapidario, minutos antes que Paul Breitner descontara y dejara el marcador 3-1. Tras un inicio con muchas dudas, el equipo de Enzo Bearzot conseguía su tercer Campeonato Mundial.
México 1986 - Maradona hereda el trono de Pelé
La FIFA había decidido que el Campeonato Mundial de 1986 se realizara en Colombia, sin embargo en 1983 el país sudamericano reconoció que no estaba preparado para afrontar la organización del evento. México asumió los riesgos y decidió organizar el campeonato, pero el terrible terremoto de 1985 estuvo a punto de volver a cambiar la sede, sin embargo se llegó a la conclusión que los estadios no habían sufrido daños mayores en sus estructuras y la FIFA respaldó y ratificó a México como organizador.
Argentina había tenido una fase de clasificación realmente complicada, pues perdió con Perú en Lima 1-0 y en Buenos Aires perdía 1-2 frente al seleccionado peruano faltando 10 minutos, finalmente el empate 2-2 le aseguró su presencia en el Mundial. Ya en México Diego Armando Maradona, su capitán y gran figura, explotaría con su juego y le demostraría al mundo que él era el nuevo Rey del fútbol. En cuartos de final vencieron a Inglaterra 2-1 con dos genialidades de Maradona, un gol con la mano que el mismo Maradona bautizó como "La Mano de Dios" y otro descontando a medio equipo inglés, incluyendo al portero Peter Shilton. Este último gol ha sido considerado por la FIFA como
"El Mejor Gol en la Historia de las Copas Mundiales".
En semifinales con dos nuevos golazos de Maradona, Argentina vencería a Bélgica (2-0) y se enfrentaría en la final contra Alemania Federal, que había dejado fuera a Francia (2-0). En la final jugada en el estadio Azteca, Brown y Valdano adelantarían al cuadro albiceleste, pero Rummenigge y Voeller empatarían el marcador a falta de 10 minutos. Sin embargo, la gloria iba a ser para Maradona y a falta de 5 minutos cedió un genial pase a Jorge Burruchaga, quien encaró al portero Schumacher y definió cruzado para el 3-2 definitivo. El sueño de niño de Maradona se había hecho realidad.
Italia 1990 - El fútbol se fue de vacaciones
La edición de 1990 es tristemente recordada por mostrar un fútbol mezquino y ultradefensivo. Argentina no era el mismo equipo que 4 años atrás había conseguido el campeonato y Maradona había llegado al torneo con una lesión de tobillo a cuestas.
Dentro de la pobreza futbolística mostrada, Brasil se insinuaba como el equipo que más fútbol ofensivo practicaba. Sin embargo en octavos de final caerían ante la Argentina de Maradona (1-0). En cuartos de final un tibio empate contra Yugoslavia y la posterior definición por penales dejaban en claro que las esperanzas de Argentina para revalidar su corona estaban ahora en las manos de su portero Sergio Goycochea, quien había empezado el torneo siendo suplente, pero tuvo que asumir la titularidad ante una grave lesión del portero titular Nery Pumpido.
En semifinales Argentina se iba a enfrentar con el equipo local, que se plantaba en semis sin haber recibido ningún gol en contra. Finalmente el 1-1 entre italianos y argentinos obligaba a definir todo desde los tiros de penal, donde nuevamente las manos salvadoras de Goycochea le permitieron a Argentina ser nuevamente finalista (4-3). El sueño de los italianos de coronarse en su Mundial se había terminado.
Alemania Federal había eliminado a Inglaterra también por penales (4-3) y volvería a ser el rival, tal como 4 años antes. Sin embargo la final jugada en el estadio Olímpico de Roma iba a tener otro libreto, esta vez el equipo Alemán se plantaba como gran favorito y Argentina sólo atinó a estirar la definición hasta los tiros penales. A falta de 5 minutos para el fin, el árbitro Edgardo Codesal inventó un penal en área Argentina, Andreas Brehme convertiría el 1-0 definitivo. Franz Beckenbauer igualaba la marca histórica de Mario Zagallo al ganar la Copa Mundial como jugador y como director técnico.
Estados Unidos 1994 - Brasil vuelve a sacar ventaja
La 15º edición del Campeonato Mundial presentaría una mejora en el juego en comparación con lo ocurrido 4 años atrás en Italia. Brasil llegaba con muchas dudas al certamen luego de perder su primer partido en la historia de las eliminatorias sudamericanas en La Paz por 2-0, sin embargo ya en el Mundial, con la dupla atacante formada por Romario y Bebeto venció en primera ronda sin problemas a Rusia, Camerún y logró un empate con Suecia. En octavos de final dio cuenta de Estados Unidos por 1-0 y en cuartos de final derrotaría a Holanda por 3-2 en uno de los mejores partidos mundialistas.
En semifinales volvió a verse las caras con el combinado sueco, pero en esta ocasión un gol de cabeza de Romario le otorgó el pasaje a los brasileños a su primera final en 24 años, en ella se enfrentarían a otro tricampeón como Italia, que había dejado fuera a España en cuartos y a la sorprendente Bulgaria de Stoichkov en semifinales.
La final entre brasileños e italianos, jugada en el Rose Bowl de Los Ángeles, se convirtió en la final más decepcionante de todas. Fueron 120 larguísimos minutos de fútbol tibio y lento en los que no se sacaron ventaja, por lo que sería la primera ocasión en la historia que una final se defina desde los lanzamientos de penal. Baresi y Massaro erraron por el lado de Italia mientras que el brasileño Marcio Santos había desperdiciado el suyo; de esta forma todo quedaba en las manos (O en los pies) de Roberto Baggio, pero la gran estrella italiana en ese Mundial lanzó muy alto su remate y le otorgó el cuarto campeonato a Brasil. Pasaron 24 años para que la selección brasileña vuelva a levantar la Copa del Mundo.
Francia 1998 - Francia se une a la Élite del Fútbol Mundial
Después de 60 años, Francia volvió a organizar el Campeonato Mundial. En 1982 y 1986 los fanceses habían caído en semifinales de forma dramática frente a Alemania Federal y volvían a una Copa del Mundo después de 12 años, pues no consiguieron clasificar para el Mundial de Italia ni para el de Estados Unidos, para este último habían perdido la clasificación en el último minuto frente a Bulgaria.
Aimé Jacquet había sido designado seleccionador francés en 1993 para enmendar el ridículo que significó no haber estado en los 2 últimos Mundiales; y con una nueva generación de futbolistas franceses como Barthez, Thuram, Desailly, Henry y su principal figura Zinedine Zidane, Jacquet construyó un equipo sólido atrás y efectivo adelante.
Sin embargo su principal figura (Zidane) no aparecía, incluso sería expulsado en el partido de primera ronda ante Arabia Saudí, hecho que ocasionó su ausencia frente a Dinamarca (2-1 para Francia) y frente a Paraguay en octavos de final. Después de superar a Italia (4-3 en penales) y a Croacia (2-1) en semifinales, los franceses llegaban a su primera final en la historia de las Copas Mundiales. Los rivales serían los actuales campeones (Brasil), que habían dejado fuera a Holanda en semifinales (4-2 en penales).
El 12 de julio de 1998 en el Stade de France (Saint-Denis) franceses y brasileños se enfrentaron en un partido sumamente atípico, marcado por los terribles errores defensivos de Brasil. Todos esperaban que el astro brasileño Ronaldo demostrara su condición de ser el mejor jugador del mundo, sin embargo este sería el partido de la consagración para Zidane, quien después de 2 tiros de esquina marcaría de cabeza por duplicado para darle una importante ventaja al cuadro local al finalizar el primer tiempo.
En la segunda mitad, con la desesperación del marcador en contra, el cuadro brasileño intentó por todos los medios achicar la diferencia, pero todos sus intentos resultaron en vano. Finalmente en una contra letal, en tiempo de descuento el francés Emmanuel Petit marcaría el 3-0 definitivo. Después de las terribles decepciones de 1982 y 1986, los franceses al fin escribían su nombre en el Olimpo de los Campeones del Mundo.
Corea - Japón 2002 - Ronaldo consigue su revancha
La primera edición de una Copa del Mundo disputada en Asia iba a ser la más impredecible de todas. En la previa, Francia (Campeón defensor y Campeón de Europa) y Argentina eran los más firmes candidatos a llevarse la Copa, incluso mucha gente ya vislumbraba un hipotético choque entre ambos en semifinales, cosa que nunca ocurriría, pues ambos se convirtieron en las más grandes decepciones del torneo y serían eliminados en la fase de grupos.
Brasil llegaba al torneo como una verdadera sombra y con un perfil sumamente bajo teniendo en cuenta sus 4 campeonatos mundiales. A pesar que en la fase de clasificación había demostrado muy poco, Ronaldo se animó a decirle a la gente que apostara por él y por Brasil, muy pocos creyeron en sus palabras.
Luego de una cómoda fase de grupos (Vencieron a Turquía, China y Costa Rica), los brasileños eliminarían a Bélgica en octavos de final (2-0) y a Inglaterra en cuartos (2-1). En semifinales volvieron a enfrentarse con el cuadro turco, y Ronaldo empezó a mostrar sus credenciales marcando un verdadero golazo para el triunfo brasileño por 1-0.
En la final Brasil se enfrentaría a Alemania, otro grande del fútbol mundial, sin embargo iba a ser la primera ocasión en la historia que ambos países se enfrentarían. Los alemanes habían llegado a la final teniendo como gran figura a su portero Oliver Kahn, quien había tenido actuaciones superlativas frente a Estados Unidos en cuartos de final (1-0) y frente a Corea del Sur en semifinales (1-0).
El 30 de junio del 2002 en el Estadio Internacional de Yokohama, Ronaldo enterraría para siempre el episodio ocurrido 4 años antes en la previa de la final frente a Francia (Había tenido convulsiones la noche anterior en 1998). El partido estuvo cerrado hasta que Oliver Kahn cometería su único error del torneo al soltar el balón tras un remate de Rivaldo, la otra gran figura de Brasil en esa Copa Mundial; Ronaldo no perdonó y marcó el 1-0. Diez minutos después el mismo Ronaldo marcaría su octavo gol (Fue el goleador de aquel Mundial) y liquidaba el partido (2-0). Brasil conseguía el "Penta" y confirmaba su condición de "Rey de Copas".
Alemania 2006 - Italia vuelve 24 años después
La última edición de las Copas del Mundo mostró por momentos un fútbol de gran nivel. Brasil era el gran candidato, pues además de ser el Campeón Mundial vigente, había ganado la Copa América en 2004 y también la Copa Confederaciones en 2005. El pentacampeón se presentaba con muchas opciones de revalidar su título mundial.
Francia había empezado el campeonato con 2 empates ante Suiza y Corea del Sur, sin embargo en el transcurso del campeonato llegó a encontrar su mejor nivel colectivo y su capitán Zinedine Zidane alcanzó su máximo rendimiento individual. Después de vencer a Togo (2-0) y lograr su clasificación a la siguiente ronda, los franceses vencerían a la durísima España (3-1) antes de enfrentarse a Brasil en cuartos de final.
Ronaldo había marcado su 15º gol en las Copas del Mundo frente a Ghana en octavos (3-0), batiendo de esta manera la marca de Gerd Müller que permanecía imbatible desde 1974; pero frente a Francia el astro brasileño jugaría su último partido en las Copas del Mundo. Francia, con un Zidane inspiradísimo, venció a los pentacampeones por 1-0 (Gol de Henry) y posteriormente en semifinales derrotarían a Portugal (1-0, gol de Zidane).
Después de la eliminación de Brasil, Alemania se había convertido sin quererlo en la gran candidata. Había eliminado a Argentina en cuartos de final (4-2 en penales) y en semifinales se enfrentó con el cuadro italiano, que había llegado a semifinales sin hacer demasiado ruido. El partido entre alemanes e italianos fue una verdadera batalla sangrienta que se definió de manera increíble en los minutos '119 y '120 con goles de los italianos Fabio Grosso y Alessandro Del Piero.
El Estadio Olímpico de Berlín albergó la gran final entre Francia e Italia. Zidane adelantó a los franceses con un penal infartante y Marco Materazzi igualó para Italia pocos minutos después. Los 90 minutos reglamentarios terminarían 1-1, pero en el tiempo suplementario ocurriría un hecho que daría un vuelco al destino de aquella final.
Corría el minuto '110 cuando en un acto incomprensible, Zidane le propinaría un terrible cabezazo a Materazzi (Curiosamente ambos protagonistas fueron los autores de los goles), hecho que significó su expulsión. Francia tuvo que jugar los 10 últimos minutos sin su líder natural, pero el marcador no se movería más; en la definición por penales el francés David Trezeguet estrelló su remate en el horizontal y eso fue suficiente, pues los italianos estuvieron implacables en sus 5 remates. Italia se impondría en la tanda 5-3 y alcanzaba su cuarto éxito en Mundiales, marcando además la paridad entre América y Europa, con 9 campeonatos mundiales para cada continente.
