CUARTOS DE FINAL #1
Partido #57: Estadio Port Elizabeth, Puerto Elizabeth
Países Bajos - Brasil (2-1)

Sin dudas el partido más extraño del Mundial. Se esperaba una gran demostración de fútbol ofensivo tanto de brasileños como de holandeses, pero esto solamente ocurrió a cuentagotas.
La cosa empezó bien para Brasil. A los 10' Felipe Melo envió un pase milimétrico entre los 2 centrales holandeses para que Robinho definiera al quedar mano a mano con el portero naranja Maarten Stekelenburg, era el 1-0 para Brasil y parecía que los Pentacampeones no tendrían demasiados problemas para vencer al equipo de Bert Van Marwijk, que hasta ese momento mostraba muy poco.
Kaká pudo aumentar faltando poco para el fin del primer tiempo, pero Stekelenburg desvió un gran remate del brasileño al tiro de esquina. En la segunda parte todo cambiaría en una jugada clave.
Corría el minuto 53' cuando Wesley Sneijder envió un centro al área brasileña que no pudo conectar el defensa naranja André Ooijer, que se había sumado en ataque, pero entre Felipe Melo y Julio César fabricaron un "blooper" total. Holanda sin hacer nada había conseguido empatar.
Con el pasar de los minutos los brasileños parecían un equipo sin garra y corazón para ganar. Era evidente que el empate holandés había golpeado la moral de los brasileños, particularmente de Felipe Melo, que parecía un zombie en el mediocampo. A los 68' Sneijder terminaría la tragedia desviando al arco de Julio César un pivoteo de Dirk Kuyt en medio de 7 brasileños que no atinaron ni siquiera a moverse.
Después del 2-1 Felipe Melo no tuvo mejor idea que hacerse expulsar después de pisar a Arjen Robben. Brasil se quedó con 10 jugadores y lo que se vio en los últimos minutos fue sencillamente impotencia pura. Era obvio que los brasileños seguían perdidos en el campo, mientras que Mark Van Bommel se cansaba de cometer faltas sin ver siquiera la tarjeta amarilla.
Brasil se queda fuera de las semifinales por segundo Mundial consecutivo pero esta vez duele más, y duele más porque la sensación es que ellos mismos cavaron su propia tumba. Realmente perdieron un partido que tenían ganado.
CUARTOS DE FINAL #2
Partido #58: Estadio Soccer City, Johannesburgo
Uruguay - Ghana (1(4)-(2)1)

No hay palabras para expresar lo visto entre uruguayos y ghaneses. No se ha visto nada igual y no creo que se vuelva a ver algo similar. La epopeya escrita este día por los uruguayos supera ampliamente a la epopeya de Corea - Japón 2002 frente a Senegal.
Desde un primer momento era obvio que los dirigidos por Óscar Washington Tabárez deberían mostrar todo su juego y su garra para doblegar a un rival superior físicamente, pero las malas noticias para Uruguay llegaban con la lesión de su capitán Diego Lugano. A medida que avanzaba el partido, los hombres del serbio Milovan Rajevac empezaron a dominar el encuentro y antes de irse al descanso serían los primeros en golpear. Sulley Muntari sacó un feroz remate que se terminó por incrustar en el arco de Fernando Muslera. Con el 1-0 para Ghana se irían al descanso.
En el complemento, Uruguay salió más decidido en búsqueda del empate, y lo iba a conseguir a los 55' gracias a un genial tiro libre de Diego Forlán que se metió por el sector izquierdo del arco ghanés. El 1-1 sería el resultado al finalizar los 90 minutos.
El primer tiempo suplementario sería todo de Uruguay, que buscó por todos los medios el gol de la victoria, pero en el segundo el partido dio un vuelco y serían los africanos los que llevaron el control del partido y estuvieron cerca de llevarse el triunfo y la clasificación a semifinales. Pero lo mejor estaba por venir.
A los 120' una interminable jugada en área uruguaya fue despejada 2 veces por Luis Suárez en la misma línea de gol, pero la segunda de ellas con una clarísima mano que dicho sea de paso era la única salvación para su equipo. Penal para Ghana y expulsión para Luis Suárez. El delantero del Ajax se iba del campo de juego en un mar de lágrimas, pero el destino tendría otros planes y Asamoah Gyan reventaría el travesaño con su disparo, después del penal marrado por el ghanés el partido se terminó. Uruguay seguía con vida.
En la definición por penales, después de 3 remates uruguayos y 2 disparos ghaneses convertidos, el capitán ghanés John Mensah veía como Fernando Muslera detenía su remate, después el uruguayo Maximiliano Pereira enviaba su disparo a las tribunas del Estadio Soccer City.
Dominic Adiyiah también marraba su disparo y todo quedó en los pies del ídolo charrúa Sebastián Abreu. "El Loco" con el corazón más frío que un témpano picó su remate al más fiel estilo de Antonín Panenka en la final de la Eurocopa de 1976 (Jugada entre Checoslovaquia y Alemania Federal). Uruguay conseguía una victoria realmente espectacular, heroica y mitológica; que será recordada por toda la eternidad como uno de los grandes referentes de la inacabable garra charrúa. Después de 40 años, un viejo grande del fútbol mundial vuelve a meterse en el lugar del que nunca debió salir.
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